Sobre los abismos de las tarjetitas

En este post quiero escribir acerca un fenómeno muy conocido en todo America Latina: Las tarjetas de crédito

Lo primero que quiero aclarar es que esta entrada no es para dar consejos cual es la mejor tarjeta ni quiero decir que todas tarjetas son malas. Quiero ensenar el doble filo que pueden tener estas cositas de plástico y cuan tentativo pueden ser al momento de por medio de ellos poder conseguir los tales grandes descuentos.

Para hacer el camino corto – hay un sin número de beneficios que están vinculados con ciertas tarjetas. La primordial función de cada beneficio es de atraer a las personas a través de grandes descuentos, paquetes de seguro, o servicios especiales al utilizarlos. Hasta ahí no hay nada malo – es más – tarjetas de crédito si pueden traer grandes beneficios si las sabes manejar bien.

Pero… no todo lo rosado huele a rosa

El problema se arma una vez que nos descontrolamos, y a como ya mencione las tarjetas de crédito son muy tentativos en cuanto a esto. Así que no es muy asombroso que científicos hayan podido comprobar que es mucho  menos doloroso pagar con tarjeta que en efectivo. Simplemente ponte a pensar que vas a gastar 500 dólares (o lo equivalente en tu moneda local) en billetes de a 10. La verdad que si duele al ver desaparecer billete tras billete – un efecto que no lo tenemos al momento de usar una tarjeta (ya sea de débito o de crédito). Y al no sentir de igual manera que si estamos gastando nuestro dinero endeudarse a raíz de tarjetas de crédito es sumamente fácil.

Ahora, si es difícil de controla una sola tarjeta – como será con 3 o cuatro? O aún más? He visto muchos casos de personas que tuvieron hasta 10 diferentes tarjetas de crédito. Y lógicamente el descontrol está prácticamente garantizado con esto. Que tan rápido se te olvida la fecha de corte, o te confundes de tarjeta al momento de cancelar,… En fin la búsqueda de aprovechar hasta del último descuento posible consiguiendo más tarjetas de crédito – puede ser un camino peligroso para tu bienestar financiero.

Porque?

El problema no es la cantidad de tarjetas que tengas ni las promociones que quieres conseguir mediante ellos. El problema consiste cuando empiezas a utilizar tus tarjetas para aprovechar de las promociones y descuentos, dejando a un lado la necesidad de adquirir algún objeto o algún servicio. Fácilmente llegas a gastar más dinero que lo que ganas y al momento de pagar los intereses altos todos tus descuentos adquiridos se habrán desaparecido en humo.

Mi consideración por lo tanto es: Saber utilizar la tarjeta. No gastar más de lo presupuestado, pagar ahí no más, y realmente solo comprar lo que realmente necesitas. Yo por mi cuenta utilizo una sola tarjeta de crédito. La mía me brinda más que todo ciertos seguros si viajo (algo que me gusta hacer bastante) o si compro en línea. Por lo tanto te recomiendo que también escojas una a dos tarjetas que realmente vas a usar y que te da el mejor beneficio. El resto olvídalo.

Como te va a ti con este tema? Cuales beneficios te llaman más la atención a ti? Déjanos un comentario abajo…

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